El tratamiento del cáncer de mama no termina necesariamente cuando finaliza una intervención quirúrgica o un ciclo de tratamiento. Para muchas mujeres, el proceso oncológico puede dejar dificultades que afectan a actividades tan cotidianas como cuidarse, trabajar, participar en actividades de ocio o mantener las relaciones sociales.
Estas consecuencias pueden tener una dimensión física, pero también cognitiva y funcional. Por eso, analizar únicamente la enfermedad desde la perspectiva del tratamiento médico puede resultar insuficiente para comprender cómo cambia la vida diaria de una persona.
En este contexto, la Terapia Ocupacional en cáncer de mama aporta una perspectiva centrada en el desempeño ocupacional: cómo las dificultades derivadas de la enfermedad y sus tratamientos pueden interferir en las actividades significativas y qué papel puede desempeñar la profesión en la evaluación, prevención e intervención.
La ponencia forma parte del programa científico del 3.º Congreso CITORI junto a otras propuestas centradas en la rehabilitación, la Terapia Ocupacional y la atención integral.
¿Cómo puede afectar el cáncer de mama al desempeño ocupacional?
El desempeño ocupacional hace referencia a la manera en que una persona participa en las actividades que forman parte de su vida cotidiana. Cuando una enfermedad o su tratamiento modifica las capacidades necesarias para realizar esas actividades, también puede cambiar la forma en que la persona participa en ellas.
En el cáncer de mama, según el planteamiento de esta ponencia, las repercusiones pueden aparecer a lo largo de diferentes momentos del proceso oncológico y estar relacionadas tanto con la propia enfermedad como con la cirugía y los tratamientos sistémicos.
La consecuencia no tiene por qué limitarse a una dificultad concreta. Puede trasladarse a diferentes áreas de la vida:
- Autocuidado: actividades necesarias para el cuidado y la autonomía personal.
- Productividad: trabajo, responsabilidades domésticas u otras ocupaciones productivas.
- Ocio: participación en actividades que resultan significativas para la persona.
- Vida social: mantenimiento de relaciones y participación en el entorno.
Por ello, valorar únicamente la presencia de una secuela física no permite conocer completamente su repercusión funcional. Es necesario preguntarse también qué actividades ha dejado de realizar la persona, cuáles realiza con dificultad y cuáles considera importantes recuperar.
¿Qué relación existe entre los tratamientos y la participación en la vida cotidiana?
Los tratamientos empleados en el cáncer de mama pueden tener consecuencias que interfieran en el funcionamiento cotidiano. La ponencia de Elisa Castelao Alburquerque parte precisamente de esta cuestión: analizar cómo los diferentes tratamientos sistémicos y procedimientos quirúrgicos pueden influir en el desempeño ocupacional y en la calidad de vida.
La cirugía y los tratamientos sistémicos no deben entenderse únicamente desde sus objetivos terapéuticos. Desde una perspectiva rehabilitadora, también resulta relevante estudiar qué consecuencias funcionales pueden acompañar al proceso y cómo repercuten sobre las actividades significativas.
Esta mirada permite desplazar el foco desde una pregunta exclusivamente clínica —qué tratamiento ha recibido la paciente— hacia otra relacionada con la participación:
¿Cómo está afectando ese proceso a su capacidad para vivir y participar en las actividades que forman parte de su día a día?
La respuesta puede ser diferente en cada persona. Por eso, la valoración ocupacional debe contemplar las necesidades y prioridades individuales, en lugar de asumir que todas las pacientes experimentarán las mismas dificultades.
El componente cognitivo también forma parte de la rehabilitación
Las consecuencias del proceso oncológico no son exclusivamente físicas. Uno de los ámbitos de investigación de Elisa Castelao Alburquerque se relaciona con el deterioro cognitivo asociado a la quimioterapia, conocido habitualmente como chemo brain.
La atención a esta dimensión resulta especialmente relevante cuando las dificultades cognitivas interfieren en actividades cotidianas. Una alteración que puede parecer poco visible desde el exterior puede tener consecuencias prácticas cuando la persona necesita organizar tareas, mantener sus responsabilidades o desenvolverse en actividades que requieren determinados recursos cognitivos.
La existencia de este tipo de dificultades refuerza la necesidad de una valoración que no se limite a los déficits corporales. El objetivo es comprender cómo las diferentes consecuencias del proceso oncológico interactúan con las ocupaciones de la persona.
¿Qué puede aportar la Terapia Ocupacional en oncología?
La Terapia Ocupacional puede contribuir a abordar las dificultades funcionales que aparecen durante el proceso oncológico mediante tres grandes líneas señaladas en la ponencia: evaluación, prevención e intervención.
Evaluar más allá del síntoma
La evaluación permite identificar qué dificultades están presentes y, sobre todo, cómo afectan a la participación de la persona en sus actividades.
No se trata solamente de determinar si existe una limitación, sino de conocer su repercusión sobre ocupaciones concretas y significativas.
Esta información puede ayudar a establecer objetivos funcionales relacionados con aquello que la persona necesita o desea recuperar, mantener o adaptar.
Prevenir dificultades funcionales
La intervención de Terapia Ocupacional también puede plantearse desde una perspectiva preventiva. Conocer las posibles repercusiones funcionales del proceso permite prestar atención temprana a dificultades que podrían terminar interfiriendo en la participación.
La prevención, en este sentido, no significa asumir que todas las pacientes desarrollarán las mismas secuelas. Implica incorporar desde el proceso asistencial una mirada orientada a la funcionalidad y a las actividades de la vida cotidiana.
Intervenir sobre la participación
Cuando una dificultad ya está presente, la intervención puede orientarse a mejorar el desempeño en aquellas ocupaciones relevantes para la persona.
El punto de partida no es una actividad abstracta, sino la vida cotidiana: qué necesita hacer la persona, qué quiere seguir haciendo y qué barreras están dificultando esa participación.
Esta perspectiva sitúa la funcionalidad y la calidad de vida como elementos relevantes dentro del abordaje multidisciplinar del cáncer.
¿Por qué es importante integrar la Terapia Ocupacional en los equipos de oncología?
La atención oncológica requiere la participación coordinada de diferentes disciplinas. Cada profesional aporta una perspectiva específica y complementaria sobre las necesidades de la persona.
La Terapia Ocupacional introduce una pregunta que puede quedar en segundo plano cuando la atención se concentra exclusivamente en la enfermedad:
¿Cómo está pudiendo vivir la persona mientras atraviesa el proceso oncológico?
Esta perspectiva permite relacionar las consecuencias físicas y cognitivas con actividades concretas y con la participación en diferentes contextos.
Además, puede favorecer una atención centrada en la persona, en la que los objetivos funcionales no se establezcan únicamente a partir del diagnóstico, sino también a partir de las ocupaciones que tienen significado para cada paciente.
Los retos de la Terapia Ocupacional en oncología
La incorporación de esta perspectiva plantea también retos profesionales y científicos.
Uno de ellos es seguir generando evidencia sobre el desempeño ocupacional de las personas con cáncer de mama y sobre la repercusión funcional de los diferentes tratamientos.
Otro es consolidar la integración de la Terapia Ocupacional dentro de los equipos multidisciplinares de oncología. Para ello resulta necesario continuar desarrollando conocimiento específico y mostrar cómo una perspectiva centrada en la funcionalidad, la participación y la calidad de vida puede complementar el abordaje médico y rehabilitador.
La investigación tiene aquí un papel fundamental. La trayectoria investigadora de Dña. Elisa Castelao Alburquerque incluye una revisión sistemática sobre las intervenciones de Terapia Ocupacional en el deterioro cognitivo asociado a la quimioterapia, publicada en American Journal of Occupational Therapy en 2026.
Del tratamiento oncológico a la vida cotidiana
El cáncer de mama puede modificar mucho más que el estado físico de una persona. Puede alterar rutinas, responsabilidades, actividades significativas y formas de participación que hasta entonces formaban parte de su vida.
Por eso, hablar de recuperación también implica hablar de ocupación.
La Terapia Ocupacional aporta una mirada especialmente orientada a conectar las consecuencias del proceso oncológico con aquello que la persona necesita y quiere hacer en su vida cotidiana. Evaluar, prevenir e intervenir sobre estas dificultades puede contribuir a que la atención no pierda de vista la funcionalidad y la calidad de vida.
Esta será precisamente una de las cuestiones que abordará Elisa Castelao Alburquerque, terapeuta ocupacional y doctoranda en la Universidad Complutense de Madrid, en su ponencia “Desempeño ocupacional y cáncer de mama: el papel de la Terapia Ocupacional a lo largo del proceso oncológico”, dentro del 3.º Congreso CITORI.
Su participación permitirá profundizar en la evidencia disponible sobre desempeño ocupacional en cáncer de mama y reflexionar sobre los retos y oportunidades para integrar la Terapia Ocupacional en los equipos multidisciplinares de oncología.
Si trabajas en Terapia Ocupacional, rehabilitación, oncología o áreas relacionadas con la atención a personas con cáncer, esta ponencia ofrece una oportunidad para ampliar la mirada desde el tratamiento hacia la funcionalidad, la participación y la calidad de vida.
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Si trabajas en Terapia Ocupacional, rehabilitación, oncología o áreas relacionadas con la atención a personas con cáncer, esta ponencia ofrece una oportunidad para ampliar la mirada desde el tratamiento hacia la funcionalidad, la participación y la calidad de vida. Puedes consultar la información del Congreso y realizar tu inscripción al 3.º Congreso CITORI.
El Congreso también ofrece la posibilidad de participar activamente mediante el envío de comunicaciones científicas, una opción especialmente relevante para profesionales que desarrollan proyectos de investigación o experiencias de intervención relacionadas con estas áreas.